Hace tiempo que le había leído Las cosas del campo y sobre todo Amigos y maestros y el caso es que unas vacaciones malagueñas (incluyendo Ronda y Antequera de camino a la costa) me hicieron meter en la maleta esta antología de Cátedra publicada en 2006. A pesar de los buenos propósitos se quedó sin abrir, y ahora ha sido el momento de disfrutarlo.
Pero ¿todavía vive Muñoz Rojas? Como supongo que sí, creo que estamos ante un caso único en nuestras letras junto a Francisco Ayala, que se me ocurra en este momento. Desde luego, nuestro antequerano parece estar en plenas facultades de lucidez y memoria. Asombra pensar que este hombre trató de tu a tu -como se trata a un amigo- a todo el 27 y parte del 98 y que en Inglaterra asistió a conferencias de Chesterton. Guardo una entrevista publicada en prensa hace ahora dos años y responde con la misma sencillez que escribe. Ese tono sincero, como infantil e inocente. Nos habla de sus amigos muertos y del atroz paso del tiempo.
Pero ¿todavía vive Muñoz Rojas? Como supongo que sí, creo que estamos ante un caso único en nuestras letras junto a Francisco Ayala, que se me ocurra en este momento. Desde luego, nuestro antequerano parece estar en plenas facultades de lucidez y memoria. Asombra pensar que este hombre trató de tu a tu -como se trata a un amigo- a todo el 27 y parte del 98 y que en Inglaterra asistió a conferencias de Chesterton. Guardo una entrevista publicada en prensa hace ahora dos años y responde con la misma sencillez que escribe. Ese tono sincero, como infantil e inocente. Nos habla de sus amigos muertos y del atroz paso del tiempo.
Demuestra que guarda muy buena memoria de todo el siglo pasado, otra cosa es que no se acuerde dónde puso las gafas, como ya nos dijo.
Además, resulta que mañana es su cumpleaños cuando ya roza el centenario. Felicidades.











