lunes, 8 de febrero de 2010

Retratos vorticistas


Si toda generación literaria tiene su retratista, habría que destacar a Wyndham Lewis (1882-1957) que brilló con luz propia el primer tercio del siglo XX inglés y que empezaría pintando a sus amigos vorticistas, aquella especie de ultraístas a la inglesa, en caso de que eso fuera posible.
Digamos que en el retrogusto quedan algunas notas del grupo de Bloomsbury, aunque Lewis ya tenía inoculado el virus de la vanguardia, tanto en la literatura como en la pintura, y en los dos senderos sabría hacer evidente el rompimiento con aquellos hermanos mayores.

Hoy la mayoría de esta maravillosa galería de retratos se clasificarían dentro de la academia más ortodoxa, y a pesar de ello nos los trae la Fundación Juan March, que suele apostar por exposiciones más arriesgadas. Tienen uno de los mejores programas de la capital, que ya es decir, por lo que acompañan la exhibición con un ciclo de conferencias y otro de conciertos, que además se podrán descargar on line unos días después.
Todo ello desde su magnífico edificio de Castelló 77, que mantiene el mismo espíritu setentero que el día que lo inauguraron; esas espesas moquetas, las jardineras de mampostería, ese gusto por los murales...

De arriba abajo los retratos de T.S. Eliot (1938), Stephen Spender (1938), Ezra Pound (1939) y Edith Sitwell (1925).







sábado, 6 de febrero de 2010

Ô mes fraternels adversaires!


D'autres sont venus par ici
Dont les noms sur les murs moisis
Se défont déjà et s'ecaillent;
Ils ont souffert et espéré
Et parfois l'espoir était vrai
Parfois il dupait ces murailles.
Venus d'ici, Venus d'ailleurs
Nous n'avions pas le même coeur,
Nous a-t-on dit. Faut-il le croire?
Mais qu'importe ce que nous fûmes!
Nos visages noyés de brume
Se ressemblent dans la nuit noire.
C'est à vous, frères inconnus,
Que je pense, le soir venu,
Ô mes fraternels adversaires!
Hier est proche d'aujourd'hui,
Malgré nous nous sommes unis
Par l'espoir et par la misère
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Robert Brasillach. ECRIT A FRESNES (Les Editions Plon, 1967).


Frente a la poesía carcelaria que ya ha pasado por aquí; aquello de la prisión parisina de Cherche-Midí y tambien lo del penal de Chinchilla, ésta del fuerte de Montrouge será la única que a la postre acabaría silenciada por las balas frente al paredón de fusilamiento. Y ocurre que cuando el encierro es fecundo, parece que se concentra en los versos la sinceridad destilada de impurezas que en este caso es todo optimismo y alegría de vivir, paradoja que resulta de la poesía que promete.

Además, a este medio catalán se le mantuvo en la carcel con los instrumentos por los que sería condenado a muerte; armado con la pluma estilográfica y escudado tras las gafas de concha, pues jamás disparó un solo tiro. Resultó ser —luego se se supo— menos colaboracionista que sus propios jueces pero aquella Francia vencida y humillada, necesitaba inmolar algunas víctimas en el altar de la Democracia. La hora de los enanos, ya se sabe.






lunes, 1 de febrero de 2010

A la una en punto de la tarde


Con fama de huidizo y de pocas palabras, empecemos a ponerle también la de ser espacioso en letras. Hace casi veinte años pude pedirle a D. Francisco Romero López que me firmara encima de un trincherazo que le había hecho Maurice Berho. Coge el rotulador con parsimonia y tarda unos minutos ¿Que estará poniendo este señor? Pues eso: nombre y apellido, que escribe tan despacio como torea.
De esas pocas palabras, esta tarde habrá unas cuantas en la versión digital de lo que podría ser una tertulia taurina en El Mundo.es y que servirá para presentar la nueva sección taurina del diario dentro de la web de Cultura, por supuesto.

Eso me ha recordado la conferencia que nos dio D. Juan Jordano en el Aula Taurina de la Universidad de Sevilla, donde clamaba vehemente contra el absurdo de que los asuntos taurinos dependieran del ministerio del Interior en vez del de Cultura. Reconocimiento de sentido común, no lo verán nuestros ojos.

El retrato es del fotógrafo nazareno Raúl Díaz.



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martes, 19 de enero de 2010

Omnia possum in Eo

He esperado a hoy para colgar esta petición de lectora, que no deja de ser una curiosidad. Se trata del retrato casi a tamaño natural que pintara Santiago del Campo para la capilla de la Maestranza de Caballería de Sevilla en 1988 y que por época y temática resulta un acierto pues afortunadamente no se trata ni de los bodegones-sobre-paño del mismo autor, ni de los retratos a lo divino de un Alfonso Grosso. Se ve que la corporación ya iba estando muy bien aconsejada a pesar de que para entonces Juan Maestre todavía no se había hecho con las riendas de la cosa artística.

Y al hilo de la búsqueda dos recuerdos. Del estudio del pintor en aquel primer piso de la calle Betis, las sentadas en el poyete del rio para verlo pintar con el caballete de cara al balcón. De don Macerlo, pater obedientia, un solideo entre cristales.



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lunes, 18 de enero de 2010

Aquella voluntad honesta y pura


Aquella voluntad honesta y pura,
ilustre y hermosísima María,
que en mí de celebrar tu hermosura,
tu ingenio y tu valor estar solía,
a despecho y pesar de la ventura
que por otro camino me desvía,
está y estará en mí tanto clavada,
cuanto del cuerpo el alma acompañada.

.../...

En la hermosa tela se veían
entretejidas las silvestres diosas
salir de la espesura, y que venían
todas a la ribera presurosas,
en el semblante tristes, y traían
cestillos blancos de purpúreas rosas,
las cuales esparciendo derramaban
sobre una ninfa muerta, que lloraban.


GARCIALASO DE LA VEGA. ÉGLOGA III Tirreno - Alcino.



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viernes, 15 de enero de 2010

Vela el Hombre desde su cruz


«Escultura de Victorio Macho que se encuentra en la escalera de la Universidad de Salamanca y en la que destaca la cruz que el escritor hizo que el artista tallara sobre su corazón».

Pié de foto (Pag. 99). Ernesto Giménez Caballero. RETRATOS ESPAÑOLES (BASTANTE PARECIDOS). Ed.Planeta 1985.

Cuando escribió Gecé este libro memorialístico en que nos habla de Unamuno, en 1985, nos dice que la ubicación de la escultura de medio cuerpo era la escalera del colegio de Anaya, aunque no hemos podido confirmar que esté ahí en la actualidad. De lo que sí estamos seguros es de que esta otra cabeza que le sirvió de boceto se encuentra en el museo Victorio Macho en Toledo.








martes, 12 de enero de 2010

Keyserling en Madrid


De la querencia de Hermann Keyserling (conde de lo mismo) por España, hay quien dice que no era tanto por la cosa intelectual cuanto por la gastronómica. De sus estancias en Madrid ya comentaba González-Ruano que cuando le invitaban a comer en una casa solía pasarse antes por las tascas de la plaza mayor donde se pedía un pollo asado para él solo por ir haciendo boca.

De todas sus visitas puede que sea ésta su fotografía mas conocida, y el viernes pasado la pudimos ver en lo que parece ser una copia de la época en la exposición que la Residencia de Estudiantes dedica a la Generación del 27. Maravilla en grises, se distinguen detalles que las versiones de la web son inapreciables. La imagen está tomada a finales de 1930 en la casa de Ernesto Giménez Caballero en el 41 (hoy 45) de la calle Canarias. Las paredes del salón familiar están pintadas como una especie de cuadro geométrico abstracto y el diseño del mobiliario va de los sillones B3 de Breuer donde están sentados Gecé y Keyserling a la mesita con castiza botella de anís que tiene a su lado Baroja.
Los retratados son; sentados Pío Baroja, Menéndez Pidal, Keyserling; Edith Sironi (mujer de Gecé) y Gecé. De pie; Rafael Alberti, Emilio García Gomez, Sainz Rodriguez, Pedro Salinas, Rivera Pastor, Bergamín, Americo Castro, Antonio Marichalar, Cesar Arconada y Ramiro Ledesma.
Por cierto que en el letrero identificativo de la Residencia confunden a Ramiro, con Ramón Ledesma Miranda. Qué le vamos a hacer.

Como no podía ser menos, Ernesto escribió varias veces a lo largo de su vida sobre la velada y ya dijo que él mismo grabó unos minutos en película de cine que pasó al NoDo. Además de los retratados, dice que asistieron Benjamín Jarnés, Pérez Ferrero y Ramón Gómez de la Serna. No es mal plantel.






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sábado, 9 de enero de 2010

Toreo y civilización


Ya sabíamos que en febrero de 1929 Lorca invita a Ignacio Sánchez Mejías a dar una conferencia en la la universidad de Columbia sobre la Tauromaquia. Maravilla de claridad en su exposición, Ignacio no se limita a hacer una defensa de la Fiesta como intrínseca a lo español ni intenta justificarla desde postulados artísticos y culturales. Ante los estudiantes americanos, hace una metáfora de la plaza de toros como ámbito en el que se desarrolla la existencia, lo que nos recuerda aquella idea barroca del gran teatro del mundo en el que está presente la lucha por la supervivencia y la tragedia.

Sin eludir los temas espinosos se anticipa a las críticas que pudiera recibir el arte del toreo por parte de los yanquis menos acostumbrados al tipo crueldad que puede existir en la lidia (aunque sí a otros tipos) y les dicta estas palabras que pueden aplicarse hoy frente a algunas ideas prohibicionistas.

«Cuando la humanidad esté en un grado tal de civilización que no quede ninguna crueldad entonces sería cosa de hablar de suprimir las corridas de toros. Pero mientras los seres humanos hablen tranquilamente del número de hombres que cada nación puede matar en un momento determinado, hablar de la crueldad de las corridas de toros es ridículo.»

El texto de esta conferencia, escrito a lápiz en papel timbrado del Hotel Ausonia, pertenece a D. Antonio García Ramos que a su vez lo recibió de Pilar López, hermana de La Argentinita, tan cercana al torero. Este documento, que ya conocíamos gracias a Andrés Amorós, lo descubrimos la semana pasada en la muestra que se le dedica a Ignacio en el sevillano Casino de la Exposición. El montaje es muy efectista y el contenido muy interesante. Hasta final de enero.

La primera fotografía es de Manuel Vaquero (Archivo Rangel), procede del magnífico Blog Toreros Antiguos y parece estar tomada en Ávila en 1922.


09.12.22-26








miércoles, 6 de enero de 2010

Este cobre en delirio


Los dos bandos de la guerra civil en el mismo dibujo.
Del retratado Samuel Ros dejaremos hoy aquí la cabeza encerrada en el fanal de su propia contradicción, la comedia y el drama de sus novelas —y de su vida— en este dibujo con ecos de Ramón Gómez de la Serna.
Nuestro camisa vieja, que también era coleccionista del Arte Nuevo, incluyó este retrato de mediados de los años 1920 en la primera edición de su fantástica novela (fantástica) El Ventrílocuo y la Muda (Ed.Biblioteca Nueva. Madrid 1930).
Hoy le valdrían a él mismo aquellos versos que encargó a su amigo Ridruejo;
Este cobre en delirio
me lo hace luna el paso de la carta
donde escriben tu muerte...

Del autor del retrato, su paisano y amigo Enrique Climent (Valencia 1897–México 1980) salido también de la botillería de Pombo, diremos que llega (degenerando) al Ministerio de Propaganda de la República en guerra. Gran ilustrador, su exilio mexicano se convierte a partir de los años 60 en un simpático veraneo de constantes idas y venidas. Hasta en eso tuvo más suerte que el bueno de Samuel.







domingo, 3 de enero de 2010

Ibarra Real

Lo que viene a continuación es para que nadie diga que no empezamos el año con buena letra.

Resulta que como el jamón serrano o el toro que diseñara Manolo Prieto, la tipografía Ibarra Real es tan genuinamente española que resulta ya marca de la casa.
Se la inventa en 1772 Francisco Javier de Santiago a base a preceptos geométricos y matemáticos, pero toma su nombre del impresor zaragozano Joaquín Ibarra que la usa cuando la Real Academia de la Lengua le encarga la versión del Quijote de 1780: Arte Subtilissima, una letra perfecta de inspiración romántica.

Ya han prometido en Microsoft que la van a incluir en la próxima actualización de Windows, a lo que ha ayudado el Proyecto Ibarra Real y que ayer nos presentaron en la exposición que le dedica la Calcografía Nacional, ese gabinete de curiosidades con salas a media luz que resulta una especie de anexo a la Academia de San Fernando. Hasta el 24 de enero en Alcalá 13.