El único reproche que se podría hacer a la nueva sede del COAM en las antiguas Escuelas Pías de San Antón de Madrid es haber caído en el fachadismo de libro, salvando los frontis de Hortaleza y Santa Brígida probablemente para arropar la iglesia de Pedro de Ribera, aunque con reinterpretación incluída de vanos. Lo que se dice reinterpretar a un clasico.
Pero el interior ya no tiene nada que ver. De primeras nos encontramos con un jardín público ganado al centro de la ciudad y de segundas una serie de plantas diáfanas hasta de seis alturas en las que unas dos terceras partes se mantienen para actividades del Colegio de Arquitectos y el resto para equipamientos municiales bien aprovechados; desde la escuela infantil hasta la piscina pública en el último piso con espectaculares vistas a los tejados del Madrid castizo. Para estas intalaciones se evita el acceso principal y se le reserva la más discreta puerta por la calle Farmacia.
Y ahora viene el salto en el tiempo: esta era la misma puerta que se utilizaba en el otoño del 36 para hacer las terribles sacas camino de Paracuellos desde la carcel de San Antón que ocupara este lugar. Contemplando la pradera de cesped bien recortado no podemos dejar de pensar lo que ha cambiado la historia.
Mientras volvemos por Hortaleza dejaremos aquí la mejor colección de fotografías del nuevo edificio de Gonzalo Moure.














