sábado, 15 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
Una brisa triste por los olivos

A estas alturas no puede extrañarle a nadie que una personalidad genial, literaria, artistica, poliédrica como la de Ignacio Sánchez Mejías pase desapercibida aunque estemos en el 75 aniversario de su muerte.
No habrá otro ejemplo -en España seguro, en el resto del mundo dificilmente- de una persona que destacara así en la cultura, el deporte... en el toreo. Sujeto de las letras como autor de esa Sinrazón que no deja de ser una curiosidad sobre las tablas del teatro Calderón y objeto de la poesía como pocos lo han sido en la lengua de Nebrija.
Yo recuerdo ahora cuando tuve delante aquel cuaderno de Sánchez Mejías, minucioso, de letra angulosa como de caligrafía años 20, en renglones rectos entre recortes de prensa y fotografías que él se encargaba de elaborar. Puede que ese cuaderno ya estuviera entre esas estanterías de su cortijo de Pino Montano cuando el maestro Serrano hizo la fotografía.
Ya nos contaron que no había cosa de su interés que dejara sin anotar, y de todo llevaba cuenta, excepto del dinero que daba a sus amigos ante cualquier necesidad, que siempre salió de la liberalidad de su mano. Ni que fuera Osuna.
Con razón dice Andrés Amorós, que de haber nacido en Estados Unidos, hoy habría media docena de películas sobre si vida. Pero con su fama de modestia, Ignacio Sánchez Mejías, genio de España, se conformaría con la lectura de esta muy interesante biografía rápida, como al volapié, escrita a modo de crónica taurina y publicada en la colección de bolsillo de Alianza Editorial.
martes, 4 de agosto de 2009
A sangre y fuego

Va camino de convertirse en un lugar común el decir que el prólogo de Manuel Chaves Nogales a su libro de relatos de la guerra civil "A sangre y Fuego. Héroes, Bestias y Mártires de España" viene a ser un ejemplo de honestidad personal y un modelo contra el maniqueismo con que se suele tratar el tema. Y es posible que esto sea así, pero cuando uno lo lee tres o cuatro veces se le van encontrando algunos peros.
De Chaves Nogales, conocíamos la biografía de Juan Belmonte y su ensayo La Ciudad, pero es cierto que en el primer caso leíamos a Belmonte y en el segundo leíamos sobre Sevilla, en ninguno a Chaves Nogales. De aquello hace más de quince años, y recuerdo haber visto en las librerías los dos tomos que editó la Diputación de Sevilla con las obras completas que entonces nos parecían inalcanzables. Ahora busco esos dos tomos y veo que han multiplicado su precio por diez, así que en realidad eran baratísimas.
El prólogo, decíamos, tiene mucho de justificación ante el mundo y ante sí mismo por su salida de najas cuando la guerra española empezaba a ponerse color almagre, que fue muy pronto. El texto, que me parece muy en la línea de los que se pueden escribir hoy a nivel político; busca la objetividad forzando una simetría entre los bandos que no siempre resulta. Arrea estopa a ambos lados con parecida intensidad situándose en un plano de superioridad intelectual. Si ahí residen las virtudes metaliterarias del prólogo, se las concedemos. ¿Qué el maniqueismo es mucho más sutil de lo que estamos acostumbrados tratándose del tema que se trata? Concedido también.
Pero no todo es prólogo, ni se puede reducir a Chaves Nogales a un prólogo; están los nueve relatos magníficos, rápidos... y desoladores; ambientados en la guerra y que , al parecer, están todos basados en situaciones y lugares reales. Mi favorito es Y a lo lejos una lucecita , absolutamente original en argumento y desarrollo.
Eso sí: los personajes en estos relatos de Chaves Nogales suelen ser gitanillos de corazón noble, que son disparados a boca de jarro por señorito a caballo (preferiblemente marqués), también tenemos algún cura trabucaire que se tira al monte para liquidar campesinos que a duras penas consigue arrancar a la tierra el sustento para su familia. Y así todos.
Muy recomendable lectura, seguro, siempre que no se carguen las tintas en cuanto a equidistancias, ni hagamos caso a los apologetas más radicales que -casualidad- suelen ser periodistas.
En la fotografía de arriba, nuestro autor con el Arzobispo de Canterbury en 1942, viendo los destrozos de la catedral tras los bombardeos alemanes. Procede del archivo de su única hija superviviente Pilar Chaves Jones, y se publicó en Babelia del 28 de febrero pasado dentro de un reportaje que se le dedicó al periodista con motivo de varias reediciones de sus obras. La de abajo es una de estas, de la Colección Austral de Espasa Calpe, 2009.
Vogel Collection

Resulta que los simpáticos abuelos de la foto, Herb y Dorothy Vogel -cartero jubilado él y maestra de niños su esposa- son consideradas unas de las personas más influyentes del arte contemporáneo internacional.
En su pequeño apartamento de clase media de Nueva York, ya desde mediados los años 60 deciden ir destinando sus ahorros a comprar obras de los artistas entonces emergentes, y así han seguido con la afición hasta la actualidad. Vivían con el sueldo de ella y los ingresos que obtenía Herb como empleado del servicio postal eran destinados integramente a ese otro acto creador que es reunir su propia colección, siempre de los artistas que les resultaban interesantes. El resultado es la actual Colección Vogel, que tiene más 4000 piezas de lo más granado del arte contemporáneo de los últimos 40 años, y esto provoca que hoy por hoy, si esta pareja de abuelos se interesa por un artista joven, éste sube su cotización al instante.
Dorothy Vogel aclara que el origen de todo -una vez más- es el disfrute personal de las piezas que iban comprando, ajeno a cualquier interés especulativo. Y el destino ya lo tienen decidido; será la donación integra de la colección a museos públicos norteamericanos.
Esta interesante historia está muy bien contada en la película-documental Herbert & Dorothy de bastante éxito en los EUA y que ayer pudimos ver antes de que llegue a España (si llega) en formato Dvd. Para hacerse una idea, puede que sirva el tráiler de promoción.

viernes, 24 de julio de 2009
Valladolid sublime

« Perdido Madrid el 18 de julio, Valladolid —abnegado, paterno, sublime— recuperaba la capitalidad que su hijo el vallisoletano Felipe II le quitara en 1605 para dársela a Madrid. Los indolentes paseantes de cafés y soportales empuñaron un fusil. Corrian en camiones, a pie, como podían camino de la muralla serrana que de Madrid les separaba. Era el rugido del León que le roban su cachorro. Y salta al alto, al "Alto de los Leónes". Había caido ya Onésimo. »
ERNESTO GIMÉNEZ CABALLERO."Retratos españoles. (Bastante parecidos)." Ed. Planeta 1985.Pg. 184.
El próximo domingo 26 a las 13 h. , acto de Homenaje en el monumento de Labajos.
jueves, 23 de julio de 2009
Evolución incesante

Ya dijo Chema Cobo, ese esquizo de Madrid, que sólo merece la pena pintar lo que nunca hemos visto y sabemos que nunca vamos a ver, aunque no podríamos estar muy seguro con este cuadro. Puestos a divagar (así se le hace un homenaje al pintor y otro a José María Izquierdo) podemos imaginarnos que la luz es el producto del fuego, y la ceniza el resultado. También podríamos recordar aquello tan sabido de que la energía sólo se transforma, incluso que el simple hecho de la existencia ya nos avoca a la evolución sin tregua.
En cualquiera de los casos anteriores, estaremos cumpliendo el objetivo de Chema Cobo -que además de pintor es lingüista- cuando dice que con sus lienzos, su intención es hacer pensar al espectador para que ofrezca su propia versión de lo que está viendo.
Yo lo vi hace casi veinte años, y me lo recordó hace unas semanas otra evolución incesante , por lo que dejo aquí constancia de la promesa hecha.
El óleo sobre lienzo "El interminable ciclo de luz y cenizas" (1985) del tarifeño Chema Cobo, pertenece a la colección del CAAC y se expuso por primera vez en la antigua Cilla del Cabildo, cuando era Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, y la imagen pertenece al catálogo de Adquisiciones de Bienes Culturales (1990) de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
sábado, 18 de julio de 2009
Aquí se alzó Navarra

" AQUÍ SE ALZÓ NAVARRA
Y CUBRIÓ LOS FRENTES DE COMBATE. "
Y CUBRIÓ LOS FRENTES DE COMBATE. "
P. Fermín Yzurdiaga
Esto es: la actual incorrección política en una sola frase.
Así, uno se extraña de que a la altura de 1982 se preguntara todavía Rafael García Serrano si se mantenía la lápida en aquel rincón de la pamplonica Plaza del Castillo. Puestos a voltear la Historia -decía- podrían sacarse del escudo de Navarra las cadenas del palenque de Miramamolín y devolvérselas, por ejemplo, al sultán de Marruecos.
Pues sí, ya para entonces la placa había desaparecido. Y eso no es nada con lo que vendría después, como ahora sabemos. Que parece que eliminado la placa quisieran borrar también el recuerdo de los hechos. A uno, sin embargo, le pareció siempre que la frase dice dos verdades y que la verdad no hay por qué descolgarla de la pared. Aunque la diga un cura con el pecho de la sotana bordado de rojo.
martes, 14 de julio de 2009
Llegarás por los calveros

Acabo de ver el último programa de Dragó, dedicado en este caso a Chicho Sánchez Ferlosio y uno , claro, al que recuerda aquí es al padre.
Ya se sabe que hace unos años Rafael Sánchez Mazas, disfrutó de unos minutos de vuelta a la gloria por el conocido libro de Javier Cercas Soldados de Salamina (2001) y la posterior versión cinematográfica. El argumento ambienta las últimas semanas de la Guerra Civil, cuando Barcelona está a punto de ser tomada por las tropas de Yagüe y en un acto desesperado los enemigos vacían de presos las cárceles por el efectivo método de la ráfaga de metralla. Sánchez Mazas se encuentra en el santuario de Santa María del Collell que ha sido convertido en prisión y se salva in extremis del fusilamiento masivo que se produce en el bosque que lo circunda.
Por otro lado, sobre la peripecia anterior de huida en la capital ya descubrimos el verano pasado la historia de una fotografía del escritor refugiado en la Embajada de Chile. Pero ahora, avanzando por el segundo tomo de los diarios del diplomático chileno Carlos Morla, me topo ayer con esta referencia al poeta correspondiente al 26 de Julio de 1937.
«En el Decanato la gente se arremolina, en el vestíbulo y en los salones de este palacio. Sánchez Mazas viene a hablar conmigo... Lo encuentro sucio y desgreñado, pero me dice que le ha vuelto la serenidad y que ha escrito tres libros. Me habla del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera. Supo que le "costaba tener que morir" y que tuvo un desfallecimiento, pero que reaccionó después... entonces regaló su gabardina y rogó que le limpiaran la sangre para que los suyos no le vieran así.
Todo esto es atroz. Sánchez Mazas me dice que tiene la impresión de que Federico García Lorca vive... »
Carlos Morla Lynch. ESPAÑA SUFRE. DIARIOS DE GUERRA EN EL MADRID REPUBLICANO. Ed. Renacimiento 2008. (Pag. 295)
Y por enlazar con el principio, conociendo desencuentros y diferencias entre el padre y el hijo, podríamos buscar un remoto punto de intersección y recordar que una de las canciones de Chicho cantaba, toma la letra de uno de los bellos y desconocidos versos de su padre. ¿Alguno de Sánchez Mazas no lo es?
Llegarás por los calveros
que se ven por la ventana,
señora blanca y lejana
de todos los caballeros.
Llegarás por los calveros
para llevarme a deshora,
blanca y última señora
de todos los caballeros.
Llegarás por los calveros,
calveros de mi encinal,
muerte, señora inmortal
de todos los caballeros.
Al final -siempre ocurre- sería la señora blanca y última la que se encargaría de igualar a padre e hijo.
.
jueves, 9 de julio de 2009
Duchamp en Sevilla
De la relación de Marcel Duchamp con España conocíamos las visitas a Cadaqués, donde es invitado por Dalí y que en los últimos diez años de su vida convierte en su residencia de vacaciones. Allí idea y realiza su tríptico de la muerte, que la profesora Pilar Parcerisas analiza en su recomendable opúsculo Duchamp en España.
Cada pequeño detalle de cada elemento de su obra tiene un origen justificado que le aporta un significado sustancioso; hay veces que hacen alusión a algún elemento local y otras representan una evocación personal, pero no hay puntada sin hilo en la creación de ese lenguaje de los objetos tan propio del francés.
Cada pequeño detalle de cada elemento de su obra tiene un origen justificado que le aporta un significado sustancioso; hay veces que hacen alusión a algún elemento local y otras representan una evocación personal, pero no hay puntada sin hilo en la creación de ese lenguaje de los objetos tan propio del francés.
Y como una curiosidad más, descubrimos el primer viaje que Duchamp hizo por España en febrero de 1933 financiado por la millonaria americana Katherine Dreier, donde pasó por Málaga, Granada, Ronda, Sevilla, Toledo y Madrid. Quede claro que la fotografía, hecha en el Parque de María Luisa de Sevilla, es propiedad de la Yalle Collection of American Literature, Yale University-Connecticut, que fue la institución a la que miss Dreier donó sus colecciones.
Además, el libro reproduce dos dibujos de Dalí, inéditos hasta el momento, que ilustran la relación a tres bandas Dalí-Gala-Duchamp. Conste que si no los he traído por aquí no es por su contenido, sino por la contundente advertencia que se hace en el libro. Reconvención muy poco duchampiana, dicho sea de paso.
viernes, 3 de julio de 2009
Feuille de vigne
V
Sí; hoy el cazador ha matado más pájaros que nunca.
Prefiero, a la mujer desnuda ese frasco de alcohol.
Y
yo bebí enormemente para olvidar que en mi bolsillo
tenía un revolver cordial.
¡Ah!
qué purgante cerebral serían esos bombones de plomo.
Pero...
la escopeta del cazador ha sonado tres veces
volando el himen de la noche.
Cesar González-Ruano. POEMAS DE INVIERNO (1921). Recogido en "Ángel en Llamas" Ed. Renacimiento 2006.
Prefiero, a la mujer desnuda ese frasco de alcohol.
Y
yo bebí enormemente para olvidar que en mi bolsillo
tenía un revolver cordial.
¡Ah!
qué purgante cerebral serían esos bombones de plomo.
Pero...
la escopeta del cazador ha sonado tres veces
volando el himen de la noche.
Cesar González-Ruano. POEMAS DE INVIERNO (1921). Recogido en "Ángel en Llamas" Ed. Renacimiento 2006.
En primer lugar, debemos hacernos cargo de los 17 años de González-Ruano en este poema, donde a la lógica exaltatĭo se añade la del fervoroso militante del Ultraísmo en apogeo. Pero pocos años más tarde, ya el propio autor rechaza los versos para una antología propia por situarlos en su particular "modernismo adolescente".
La causa de la exhumación nos la ofrece una de las últimas compras de Museo Reina Sofía, que son estos tres ready-made de Marcel Duchamp. Ya sabemos: lo que es Arte unicamente lo determina la elección que hace el artista de objetos que ya existen.
Aunque el museo insiste que en los últimos años se está potenciando la fotografía como arte emergente, a nosotros nos impidieron fotografiar las vitrinas, por lo que las imágenes proceden de las copias que tienen en la Tate Britain de Londres.
De arriba abajo, Feuille de vigne femelle; Coin de chasteté y Objet-dard (1951-1962). En bronce y resina.
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