A la escritora Elisabeth Asquith, Princesa Bibesco (1897-1945) ya la habíamos recibido por aquí cuando nos honró el año pasado, aunque siempre se nos ha aparecido velada: unas veces como en aquel retrato que le hiciera Augustus John con mantilla española, y otras cubierta de pieles, así que ahora se nos desvela por primera vez. En el terreno metafórico iba camino de ocurrirle lo propio, pues venía siendo uno de esos escritores a los que el personaje oculta la obra de manera que todo el mundo conoce varias anécdotas de su vida pero nadie le ha leído siquiera unas líneas, y para eso la vida de la Bibesco era terreno abonado, pues antes de llegar a España, lo mismo cenaba con Proust, que hacía tertulia con Keynes. Esto último seguro que mucho más aburrido.
Han querido los amigos del blog Palabra y Obra que las primeras frases que le lea sean esas en las que dedica su última novela a José Antonio. The Romantic que por lo que llevo leído hasta ahora es una novela de sociedad, y que fue publicada en Londres cuatro años después del fusilamiento del Ausente. Mejor que anticipar los motivos por los cuales la inglesa dedica este título al amigo muerto, nos podemos quedar con eso de que "Aquellos que amamos mueren para nosotros sólo cuando nosotros morimos".
La fotografía de 1937 es de la National Portait Gallery.

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