Al rockero que versionaba a San Juan de la Cruz y al personaje que se bebía todo el Guadalquivir con sus afluentes por la izquierda, se le hará mañana sábado un concierto de homenaje en Torneo 43.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Fantasía Occidental
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Toros en la Monumental
Ya se sabe que si todos los que dicen haber asistido al concierto de los Beatles del año 1965 en las Ventas hubieran estado verdaderamente, la masa humana hubiera llegado a Manuel Becerra, y eso a pesar de que las imágenes que cada tiempo nos pasan de aquel acontecimiento demuestran que presentaba un aspecto más bien desangelado. Misterio sin resolver.
Incomprensiblemente, lo único que parece llenar a rebosar las plazas de toros son las corridas como la que se celebrará el domingo próximo en la Monumental de Barcelona, y que parece va a ser la última, pues nuestro buen legislador, custodio de nuestros derechos, se permite prohibirnos el ver según que cosas. Queda claro que el parlamentillo catalán no entiende -o no reconoce como tal- el arte efímero en el que destacara Curro Cúchares y de ahí a la prohibición no ha habido más que un paso. Siguiendo esa misma lógica, si no entendieran, pongamos por caso, el arte abstracto o las instalaciones conceptuales, deberían haber clausurado la mayoría de las galerías de arte contemporáneo barcelonesas. Todo eso sin entrar en argumentos como la cantidad de puestos de trabajo en liza.
Dentro de lo malo, a la plaza Monumental de Barcelona se le puede augurar un futuro dentro del sector terciario como centro comercial, circo estable o bloque de oficinas, pero en ningún caso deben atenderse las propuestas que pretenden rebajar el coso al sector primario y dedicarlo al cultivo de alfalfa para consumo de sus señorías.
Pasado el tiempo, ese cartel pintado para la ocasión por Miquel Barceló (y que no ha sido prohibido) llegará a cotizarse tanto como las entradas aquellas del concierto de los Beatles.
jueves, 15 de septiembre de 2011
La idea construida

Lo primero que conocimos de Campo Baeza fueron sus patios interiores que son un trozo de la calle dentro de la vivienda, pero no una calle urbana sino de pueblo como de la serranía de Ronda o así. Y que también tienen mucho del huerto trasero de la celda de un cartujo, que es el ámbito en el que se puede pasar una vida sin echar nada de menos. Luego vendría algún edificio bancario o algún museo en el que sin efectismos ni alharacas sigue siendo reconocible ese criterio particular de más con menos. Muy a tener en cuenta esto último, cuando tan acostumbrados estamos a la arquitectura de fuegos artificiales.
Para saber como llega a construirse el edificio desde la idea que se aboceta en un papel, hay que acudir a la colección de dibujos preparatorios, que si los colocamos pendientes de unas ramas tendremos L’Albero della Creazione. Es el árbol que aparece a la entrada del museo MAXXI de Roma (via Guido Reni, 4a) en la exposición que se inauguró el viernes pasado y que se puede visitar hasta el 30 de octubre. Conste que todavía se puede conseguir el vuelo romano por la mitad de precio que el Ave a Barcelona.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
El último de los abbadíes
Jazmín que yo cortaría
del verde Alcázar de mayo.
Yo, que repiqué a caballo
las ferias de Andalucía.
Patio de la Montería
donde el casco es más sonoro...
Que, por romano y por moro,
harto de mi poderío,
me voy a tirar al río
desde la Torre del Oro.
AQUILINO DUQUE. De Reloj de Arena. Antología Poética 1950-2009. Ed. La Isla de Siltolá, Sevilla 2011.
A sabiendas de que corremos el riesgo de que nos tachen de promover cierta maurofilia, aquí quedará hoy un recuerdo al primer poeta desterrado de Sevilla —lo que se dice un precursor— tres años después de aquel otro grabado en mármol. Con esta décima, dejaremos que sean los poetas los que completen el mito antes que los biógrafos, que tampoco se han quedado cortos. Aunque la imagen que uno mantiene del rey-poeta siempre estará más cerca de García Gómez que de Blas Infante.
En la lectura de la antología ya nos quedamos con la impresión de haber leído antes esos versos, y tirando del hilo, resulta que los recordó hace unos años el periodista Antonio Burgos. Aunque habría que anotar que en la versión burgalesa (puede que más fiel al original) Al Mutamid recorría las ferias que en ésta última versión repica, probable 5ª acepción del DRAE. Detalle que no pasará desapercibido a los que viven al acecho de la palabra exacta.
Las dos fotografías, ésta del patio y aquella de la columna provienen del álbum del profesor González-Alba que en lo que a Sevilla respecta despliega un catálogo inagotable de detalles invisibles.
lunes, 5 de septiembre de 2011
La mirada moderna

La modernidad de Aizpúrua empieza con el gusto por las jazzband, tan de la época, y puede seguir por la costumbre de vestir a veces el kaiku y otras la chaqueta que se encargó en Balenciaga para la inauguración del Náutico. Y era aquella actitud la que hará a su compañero Luis Moya compararlo con un Leonardo joven o un Villanueva "...su idea de la vida y del mundo no era la nuestra, pues se desarrollaba en otro espacio y otro tiempo que éstos en que estamos inmersos. Era un mundo liberado de las cargas convencionales que en éste nos condicionan."
Aunque la medida de la genialidad puede que sea otra y es que su obra más significativa, a orillas de la playa de la Concha, sea capaz de resistir con cierta dignidad el tener el interior de los salones que Aizpúrua ideara con los últimos muebles racionalistas, decorados ahora como una cafetería con pretensiones unos, o como una imitación de club inglés otros.
En 1930 su amigo y más tarde camarada Juan Cabanas Erauskin retrata a nuestro arquitecto con los atributos que le son propios, los planos y el metro plegable. En el paisaje de fondo —suerte de rompimiento de gloria— el Club Náutico de San Sebastián. (Ol./lz. 78x68 cm.)
sábado, 3 de septiembre de 2011
Sin noticia de Leoncio Pancorbo

Costumbre inaugurada hace unos años, el final del verano acarrea la correspondiente lectura de libro de refugiados en embajadas durante la guerra civil que, a punto de convertirlo en un género literario, ya tiene estantería propia. Refugiados y amparadores, en la casa del encargado de negocios de Chile, Carlos Morla Lynch escribía todo el mundo y los diarios del hijo quieren evocar a los del padre sin llegar a su interés ni en forma ni en contenido. Para colmo de fagocitaciones los diarios de guerra de Morla Vicuña se incluyen en el mismo volumen que los Infomes Diplomáticos del padre. Con todo, si obviamos algunos comentarios propios de hijo del jefe (arquetípico pollo-pera de la época) siempre se saca algo interesante de su lectura, aunque sea los partes de guerra.
Nos detenemos en la atención que presta a José María Alfaro que pasó bajo pabellón chileno casi toda la guerra, de la embajada en Prado 26 al decanato en Castellana 29. Para entonces, el joven Alfaro ya era premio nacional de literatura (1933) y su compromiso político lo había colocado en la mirilla de algunos fusiles. Sabe ganarse la simpatía de toda la familia Morla, que a pesar del encierro parece que se lo rifan para llevarlo de una soirée a una merendola sin reparar en bombardeos. Puede que ese fuera el motivo por el que el propio Alfaro no escribiera nunca el correspondiente libro con la experiencia de su encierro. O puede que, entre un plato de lentejas y el siguiente, ya estuviera pergeñando el Nuevo Estado
«9 de julio de 1938.
El que mantiene la moral y está a cargo de todo es José María Alfaro, amigo de Federico García Lorca, muy inteligente, amplio de criterio, muy avanzado. Charlamos mucho tiempo juntos, coincidiendo mucho. Me admira ver la actitud noble y elevada de este muchacho.
—Todos los de aquí como los de allá somos españoles -me dice-. Hay que perdonar y llamar a nuestros enemigos para que nos ayuden a construir la nueva España. Es indiscutible -añade- y admirable la resistencia de esta gente. Yo lo reconozco.
Y en su rostro muy pálido se dibuja tristemente una bondadosa sonrisa. Me gusta este personaje. Sólo pienso en "estos españoles de aquí" le han matado a su novia ¡por no decir dónde él se escondía! ».
Carlos Morla Vicuña. DIARIOS DE LA GUERRA CIVIL. Ed. Espuela de Plata, 2010 (Pag. 444).
lunes, 29 de agosto de 2011
Generalizaciones

Ya ha leído uno varias veces aquello de que para conocer gran parte de la mejor literatura del siglo pasado habrá que irse no a las bibliotecas sino directamente a las hemerotecas en busca de los periódicos. La impresión es que eso mismo no se dirá del periodismo actual dentro de cincuenta años, pero puede que eso no sea más que la primera de las generalizaciones.
En uno de los diarios que se tiene por mas leído de España, ojeaba ayer uno de esos reportajes de fondo sobre unas detenciones de la semana pasada en la Puerta del Sol en la que un joven indignado decía que se le llevó a una comisaría y se le interrogó en un despacho lleno de símbolos fascistas. Pero el titular se desinfla rápidamente, pues en primer lugar la comisaría no es la antigua Dirección General de Seguridad (actual Comunidad de Madrid) que aparecía en la foto sino la cercana -y mucho más prosaica y funcionarial- comisaría de la calle Montera. En segundo, uno esperaba que con lo de la simbología le describieran como se ostentaba en la comisaría unos lictores y/o fasces, o como mínimo, algún retrato de general gallego al que sucesivas promociones de comisarios nostálgicos hubieran tenido el descuido de mantener colgado en la pared. Pero nada de eso; resulta que los símbolos fascistas se reducen a tres banderas nacionales de la más ortodoxa constitucionalidad -eso sí- en número de tres. Valiente provocación.
Cualquiera que lea la prensa a diario (en papel o digital) ya debe estar curado de generalizaciones, por eso nos reconforta descubrir que ese sentimiento nos aúna con los clásicos, de manera que sigue siendo posible que a finales de este siglo XXI que ya no veremos, alguien busque la buena literatura en los periódicos del pasado fin de semana. Escuchemos al oráculo.
«Por pura manía persecutoria, los socialistas llaman a cualquiera fascistas, como en los pueblos de pinares de Soria llaman invariablemente "americanos" a los que usan gafas de celuloide.»
Rafael Sánchez Mazas. Publicado en F.E. nº 10, del 12 de abril de 1934.
lunes, 22 de agosto de 2011
De Palos al Plata
"...Que el avión suprime todo problema nacionalista, para hacer uno solo: terraqueo: Estados Unidos de la Tierra. (Unidos por el aire).
Que el problema de multiplicidad de lenguas en una demarcación cualquiera no tiene interés: no se oye nada con el ruido del motor.
***
...Filialmente un ¡hurra! por ese Junker ibérico -compañeros de raid.
Y otro ¡hurra! por superar esas viejas generaciones con sus viejos vehículos.
Y otro ¡hurra! por una nueva España: aviónica y transparente: en aspa: desde un cabo al otro cabo, recorrida sin escalas."
Sobre el Signo del avión. Ernesto Giménez Caballero. JULEPE DE MENTA (1921).
De esa divagación de Gecé en los albores de la aeronáutica, la primera parte ya se ha encargado el tiempo de dejar el pronóstico en evidencia, pues al cerrilismo nacionalista hay añadir que los aviones actuales están muy bien insonorizados.
En vista de lo cual, nos quedaremos con la exaltación que hace la reseña del vuelo sin escalas (ojo, en ese caso Madrid-Barcelona). En el caso de Ernesto, aquel viaje fue la excusa de la que saldría su apología aviónica, y para nosotros su reseña lo sido para recordar aquel otro raid de Ruiz de Alda unos años después.
lunes, 15 de agosto de 2011
Sálvame del pasado

...
El nardo de mis dolores
riégalo con tu hermosura,
mira que agosto es locura
de oro grabado en amores.
Tus celestes surtidores
dan al muro que me encierra.
Refresca mi larga guerra
con tu pañuelo bordado
y sálvame del pasado
Virgen de cielos y tierra.
JUAN SIERRA. A la Virgen de los Reyes (de Álamo y Cedro, 1982).
Puede parecer mucho el lustro que llevamos celebrando por aquí este mediado de agosto con la correspondiente décima de Juan Sierra, pero a uno le parece que hay versos que nunca se repiten y días que, repitiéndose, parecen siempre distintos. Desde la distancia sigue siendo esta mañana incomparable la que nos recuerda que el verano empieza a terminarse y que al ciclo de las estaciones le trae sin cuidado estemos hasta arriba de trabajo o nos dediquemos ufanos a la procrastinación. Y está bien que así sea.
El 13 de agosto de 1988 aparecía ese dibujo del acuarelista José González en la portada de aquel meritorio ABC Literario, embrión de tantos otros suplementos culturales, en el que se daba cuenta de la aparición de unos romances decimonónicos en pliegos de cordel dedicados a la Virgen de los Reyes. Tanto nos gustó en su momento que desde entonces guardamos el ejemplar por más que la hemeroteca digital haya desfasado sin remedio ese cuadernillo sepia.
Con eficacia cronológica y con esa especie de inocencia de los romances populares de antaño se describe la reconquista de Sevilla para desgracia de Axafat y gozo del Santo Rey. Pero más que todo eso, siempre nos pareció un piropo continuo a la Mediadora como si las letras con las que está escrito fueran panes de oro, como en el poema de Juan Sierra.
martes, 2 de agosto de 2011
Ab insidiis non est prudentia
Pero los detalles sí parecen más interesantes por la historia dramática que encierra. El escritor sevillano puede considerarse uno de los primeros best sellers europeos, si tenemos en cuenta el éxito editorial que supuso su Guzmán de Alfarache, con múltiples ediciones y sus traducciones sin cuento que lo hicieron popular en toda la Europa culta. Por no hablar de las imitaciones y las versiones más o menos apócrifas de la obra. Pues resulta que el bueno de don Mateo por uno de esos cambalaches del destino muere pobre de solemnidad en la ciudad de Méjico, donde había emigrado ya en su madurez buscando mejor fortuna. Así quedó la historia; venda ud. todos los libros del mundo y dispóngase a que se tenga que pedir limosna para su enterramiento. Una ironía macabra como una vanitas barroca.
Por cierto que a tres días de saltada la noticia, comprobé que el asiento correspondiente en la wikipedia, esa suerte de Espasa de nuestros días, seguía sin tener actualizada la fecha de la muerte de Alemán, lo que parecía contradecir esa inmediatez que se achaca a la red de redes. Detalle que nos hemos permitido rectificar en honor a un paisano muerto en la indigencia.
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