viernes, 1 de febrero de 2013

El Árbol del Bien y del Mal


Más desahogo.

«Una tarde me avisó Areilza que a la mañana siguiente iríamos a la Central a ver actuar a Eva Perón.
Nos pasaron a una sala grande y un tanto destartalada donde ya estaba Eva junto al Árbol del Bien y del Mal, que en ese caso era una mesa ante la que el Mal estaría representado por oligarcas a los que iría haciendo entrar y, a cambio de promesas, despojarles de sus carteras, que vaciaba en la mesa hasta convertirla en Banco de caridad. Y por el otro lado, una larga cola de desgraciados, de pobres, de indígenas representantes del Bien. Y a los que iría demandando sobre sus penas, y penurias y entregándoles fajos de billetes. Mientras gritaban, ¡Evita! ¡Evita! y lloraban y la pringaban de lágrimas y de mocos.
Cuando terminó aquel dramón, Eva estaba pálida, exhausta,  mientras ingería una tableta y bebía un vaso de agua... »  

ERNESTO GIMÉNEZ CABALLERO."Memorias de un dictador". Ed. Planeta 1979. Pag. 245.








10 comentarios:

romualdo maestre dijo...

Le dábamos por perdido, no a Giménez Caballero, que los genios de España nunca mueren, si no a usted, que nos tenía secos desde agosto de 2012, una eternidad en esta España menguante de ideas nobles y haíta de escándalos. Saludos.

Anónimo dijo...

¡bienvenidos sean tus desahogos!
A.A.

Anónimo dijo...

Perdido y bien perdido ¿en qué andará? Pérdida mayor para la, poca, recreación literaria que queda.
No siempre coincidentes, felices con el retorno.
A.D.


Alfaraz dijo...

Amigos, amiga, gracias por el seguimiento.
No será muy grande la pérdida, las redes sociales imponen su ritmo y si no es por blogger, nos seguimos por todas las demás...



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La clave cultural dijo...

Salvo que usted fuera andando desde Madrid a ver a la Virgen de los Reyes y volviera del mismo modo, no se explica este silencio. Haga el favor de no tomarse estas licencias tan largas que sus seguidores languidecemos.
Un saludo.

Anónimo dijo...

"...je pense à vous ce soir, ô morts de fevrier"
R. Brasillach

A.A

Dasein dijo...

Gran escritor, Giménez Caballero. Su genio de España e suna obra maestra de la literatura.

enrique dijo...

Haga usted caso a la clave cultural y a nuestro compañero de concepto hediggeriano...

Anónimo dijo...

“Genio de España”, oh, qué precioso recuerdo. Tengo la primera edición, la de 1932 y me la consiguió Abelardo Linares (su tiendecita en la tienda del padre, una camilla junto a la ventana en la que exponía sus libros de viejo). Recuerdo una mañana de febrero de la facultad e hice novillos para acercarme a su tienda (aún no conocía a su padre, que fue mi camarada y con el que intimé tiempo después, fue mi amigo). Me pidió dinero para sufragar su viaje a Barcelona, junto a las sumas de otros que les pedían libros y poder traérmelo. Yo pedí un préstamo a mi madre pero pasaban meses y el libro no llegaba. Como absurdo estudiante de Derecho ya iba pensando en la estafa. Ya sería en junio cuando me acerqué a la tienda (a la que venía asaltando mes tras mes como un comercial insatisfecho) y me encontré el ejemplar que acabo de acariciar, justamente antes de escribir estas cosas.

José Manuel Sánchez del Águila

Alfaraz dijo...

José Manuel, pocos autores tan entretenidos como Gecé han sido tan injustamente postergados. Peor para todos.
De Abelardo Linares (padre e hijo) solo alcancé a conocer la librería de Mateos Gago.








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