"Se olvidó de sí mismo. Deja una obra útil y dispersa. La gratitud de algunos se lo tendrá en cuenta. Gozó de una vida sosegada y ha tenido una muerte saludable: modelo de discreta entereza. Fue un hombre, y además escribió y resultó ser católico"Estas palabras del propio Antonio Marichalar -escritas a la muerte de su amigo Albert Thibaudet- son las que mejor le describen a él mismo según su estudioso, el profesor Ródenas de Moya.
A pesar de licenciarse en Derecho, ejerce desde muy joven la crítica literaria y plantando sus pies en una vasta cultura clásica, es estudioso y descubridor de su contemporaneidad en la literatura y el arte. Por un lado es el introductor en España de la literatura inglesa y francesa de su época, y por otra da a conocer en Europa toda la
Generación del 27 de la que forma parte.
Colaborador de Ortega en la
Revista de Occidente, nuestra guerra civil supone en su vida un punto de inflexión, dedicándose a partir de entonces a la investigación histórica de nuestro siglo de oro. Académico de la Historia desde 1956.
De su escasa obra, termino ahora de leer su libro más conocido y muy celebrado en su momento
Riesgo y ventura del duque de Osuna, biografía de Mariano Tellez-Girón, 12º duque de Osuna,
fascinante y calamitoso. Seguro que no podremos achacar nada de esa calamidad a nuestro Marichalar, pero yo sí creo que es la prosa de nuestro hombre la que sabe hacernos fascinante al dandy dilapidador y prescindible. Vocabulario tan exacto como exuberante, cada párrafo es un hallazgo.
Tras años de búsqueda intermitente y semanas de encargo en librería de viejo, consigo por fin un ejemplar de 1959 que pago a un precio verdaderamente aristocrático. Y aún después de cerrado, este libro cargado de ironías nos ofrece una última: Precio 40 Pesetas.
Imagen: "Riesgo y ventura del Duque de Osuna" 5ª Edicion de 1959.