domingo, 10 de mayo de 2009

Juan Muñoz


Una visita esta tarde al Reina Sofía nos hace reencontrarnos con todas estas figuras tan misteriosas, y esa poética tan propia de Juan Muñoz, que en algunos casos puede evocar además una arcadia no tan remota -pongamos menos de 20 años- en la que todo era mucho más inocente, menos previsible y más divertido. Al menos eso nos parece ahora.
La modernidad de Juan Muñoz nos parece que viene directamente de las láminas surrealistas de Max Ernst donde se nos muestra sólo una parte para que se intuya el todo. Los duendes, los enanos, los solitarios, los colgados... todas estas metáforas tan poco metafóricas se van apareciendo y nos persiguen por salas, pasillos y hasta el jardín. Y mientras una máquina nos recita al oído los títulos y las fechas, puede ocurrir hasta que uno vaya reconociendo personajes en todos estos bronces, lo cual puede ser terrible.

El caso es que la primera vez que vi algo de Juan Muñoz fue en aquel remoto 1992 de tan lúdicos recuerdos y fue en las Salas del Arenal en Sevilla. La sensación fue muy parecida a la de esta tarde; lo que se dice una Retrospectiva. La suya y la nuestra.




4 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

Que suerte poder ir al Reina Sofía en una tarde cualquiera.

Olga dijo...

Creo que tu entrada podría estar perfectamente en los folletos oficiales de la exposición. Qué bonito eso de "en algunos casos puede evocar además una arcadia no tan remota -pongamos menos de 20 años- en la que todo era mucho más inocente, menos previsible y más divertido. Al menos eso nos parece ahora".
Ganas dan de acercarse, y eso es lo que necesita una exposición.
Saludos, Alfaraz, y le recuerdo que me debe un poema:-)

Alfaraz dijo...

Bueno, pues ya sabeis que toda esta humanidad va a estar por aquí hasta finales de agosto. Luego se vuelve a dispersar por el mundo.

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xGaztelu dijo...

Magnífico comentario, ALFARAZ. Tengo unas ganas enormes de acercarme al REINA ...

xG