lunes, 11 de mayo de 2009

La sombra del aire vela


La sombra del aire vela
oro de ligeros trinos;
abran su luz vespertinos
rumores de flor y tela.
Morada la tarde vuela
por asfaltos y terrazas.
¡Niña de todas las razas
modelo del año vago!
Brisa de clavel y lago
en isabelinas plazas.

JUAN SIERRA. UN MAYO (MADRID 1922), "Claridad sin Fecha" 1947. De POEMAS. Ed. Comares,1992. (Pag. 144).

Le leemos a Jacobo Cortines que Juan Sierra pasó dos años en Madrid preparando unas oposiciones al cuerpo Administrativo del Estado que es de lo que viviría toda su vida, y durante todo ese tiempo reside en la calle del Espejo, sin saber que unas casas más arriba vivía tambien Federico Gracía Lorca. Además, Antonio Machado frecuenta su mismo café , aquel donde todas las tardes tocaba un pianista ciego.
La calle del Espejo, muy característica porque tiene una de esas pronunciadas cuestas madrileñas, desemboca en la plaza más isabelina de la capital -la de Isabel II, vulgo Ópera- y además parece resistirse a perder su reminiscencia literaria, pues conserva dos librerías de viejo de esas que parece te vas a encontrar allí no ya a Machado, sino más bien a Quevedo.
En realidad, la fisonomía de esa zona ha cambiado muy poco con el tiempo, aunque ahora lleva mas de un año en obras, por eso la fotografía que traigo es de hace dos veranos. Si acaso, para cuando Sierra anduvo por aquí, la plaza era de tierra y en parte se cubría con toldos, lo que tambien evoca el poeta. Por no cambiar, vemos que hasta niñas de todas las razas, no han faltado nunca, ni entonces ni ahora.
Y tengo que reconocer que a esta décima me han hecho volver desde otro Terco mayo, los versos a la intemperie de Olga Bernad.



5 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

Me gusta el poema.

Veo que te has divertido mucho con mis experiencias artísticas.

Javier dijo...

Hermosos ambos.

Aprovecho este rincón para felicitar a Olga Bernard por el suyo (el poema) dado que su página rézuma comentarios y dado que, con toda seguridad, acudirá a buscar su prometido poema. Hermoso poema, sin duda.

Por cierto ¿qué podemos esperar del paso de la piqueta por esa hermosa plaza...?

Un saludo

Olga B. dijo...

Alfaraz, ya te comenté alguna vez que he descubierto unos cuantos poetas por ti, y a ti por el blog de Antonio Rivero. Me alegro sinceramente.
No sé si los planes de estudio no dan para tanto o, en ocasiones, algunos profesores ocupan sus clases como si fuesen su blog personal, para "lucirse" ante quien no puede juzgar y ningunear lo que les place según su ideología, pero lo que sé es que yo prefiero ir conociendo la mayor parte posible de un patrimonio que también es mío.
Ya sabes que no soy precisamente afin a la tendencia política que, desde luego,no escondes. Pero no me cuesta nada respetar(cuando respeto), me quedo con la "complicidad libresca" y en pocos sitios me siento tan a gusto como aquí; siempre te leo, comente o no.
Gracias por ese precioso Mayo prometido;-) por la mención a mi poema y por la entrada, que es sobria y delicada, perfecta para estar.

P.S.: Gracias también a Javier.

Olga B. dijo...

Jo, pero qué entrada más bonita. Muy digna he estado, pero la verdad es que me he emocionado mucho:-))
¿Te importa que deje el enlace de la entrada en las caricias ajenas?, que se me ha olvidado preguntártelo.

Alfaraz dijo...

Pues esperemos, Javier, que no la dejen echa un erial como la plaza de Santo Domingo. Con conexión wifi, eso sí.

Nada Olga, puedes enlazarla a voluntad, me alegro que te haya gustado.
Yo siempre estoy descubriendo nombres nuevos con cosas que me gustan. Incluso algunos de la ideologia de enfrente, que se le va a hacer.

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