lunes, 21 de marzo de 2011

Primavera sevillana de Fernando Zóbel


De la querencia de Fernando Zóbel por Sevilla siempre recordaremos la manera en que nos hablaron de él alguno de los —por entonces— jóvenes pintores que lo trataron en los años 1970 y entre los que ejerció un magisterio más o menos reconocido. Eso, y el hacernos una abstracción tan asequible y pedagógica pues el proceso en el que llevaba los paisajes al lienzo nos lo documentaba con fotografías y anotaciones de manera que más que desentrañar el misterio de la creación, hacía surgir uno diferente: el del orden y la simplificación de la belleza.
Otra primavera —ahora hace 20 años— se celebró en la Torre de los Guzmanes de La Algaba una exposición en la que se mostraba el cuaderno de artista del que vienen aquí unas páginas, y ya vemos que lo que anotaba Zóbel no eran ni los espacios abiertos ni los grandes edificios. Más bien un muro de la calle Agua, la rama de un magnolio o el paisaje de velas de la calle Tetuán. Atento siempre al detalle con la morosidad del enamorado de la ciudad, ahora comprendemos como llegó a poner casa en Sevilla.

Uno todavía se recuerda, en moto, camino de La Algaba, pero sobre todo, que a partir de entonces (aquí no caben ni versitos ni dudosas letras de sevillanas) la primavera sevillí siempre ha ido unida al cuaderno de apuntes de Fernando Zóbel.










jueves, 17 de marzo de 2011

Años después


... /...

Yo no sé si la paz es mejor que la guerra
—quizá sea lo mismo en el pausado péndulo
de la vida y la historia— pero aquella alegría,
aquellos ojos llenos de quimeras y romances,
¿adónde están ahora? —decidme— ¿qué se hicieron?

Luys Santa Marina. AÑOS DEPUÉS. Publicado en Solidaridad Nacional el 19 de julio de 1953.


La fotografía de Sánchez del Pando, la sede de la Sección Femenina de Sevilla, está tomada el verano de 1937. Y la misa en el vigésimo aniversario de la muerte de Pilar, esta tarde en Santa Bárbara a las 19:30.






martes, 8 de marzo de 2011

Bodegón por carnestolendas

Bodegón. (Mª Josefa Mendaro Romero, 1961).

Antes de que empiece la abstinencia cárnica vamos a dejar por aquí este bodegón que desde que lo vi me parece la versión actualizada, tres siglos después, de aquellos otros de Sánchez Cotán. Ya se sabe que los exégetas del cartujo toledano nunca han parado de buscar significados ocultos a los pocos detalles con que componía cada uno de sus cuadros, así que habría que oírlos analizar este otro del trozo de jarrete en mesa lacada.

Por otro lado, la brevedad de la obra de la autora del cuadro, María Josefa Mendaro (Sevilla 1912-1999) IV condesa de Ybarra, tampoco da para muchas alegrías interpretativas, de manera que rechacemos las encriptaciones y disfrutemos de las calidades. Creo que no desmerece aquella colección familiar de la que formó parte junto a solanas, cossíos, algún picasso y hasta el archireproducido retrato de G.A. Bécquer obra de su hermano Valeriano.







domingo, 6 de marzo de 2011

Xenofobia retroactiva


Ya se sabe que los niños y los borrachos nunca mienten, aunque es de sentido común que se pueda empapelar (acepción 3ª) al que se le ocurra conducir pasado de copas, convertido en peligro público al volante, por ejemplo. Pero ocurre que la actual political correctness pretende similar reproche, o peor, para el que en las mismas circunstancias de intoxicación etílica se ponga a dar vivas -según a quién- en la barra de una boite. Todo esto se agrava en los últimos años, cuando es casi imposible que alguien no lleve encima un adminículo (acepción 2ª) que nos permita grabar esa escena del prójimo en situación comprometida, de manera que ya no recordamos cómo podíamos salir a la calle sin achiperre (pendiente de aceptación por la RAE) que recoja el testimonio.

Pensaba esas cosas ayer mientras leía lo que sigue en el libro de memorias del periodista barcelonés Carlos Sentís, proteínicas en lo que cuentan, aunque siempre tengamos la impresión de que cuenta la mitad de lo que sabe. El protagonista de la anécdota es el gran (en ambos sentidos) José María de Cossío, a quién ni sus múltiples saberes ni su golpe de Academia le impedía decir lo que pensaba, aun a riesgo de escandalizar a Dolores Moya. Estamos en la casa del doctor Marañón en 1943, por lo que no hay peligro de grabaciones móviles.

"...[José María de Cossío] era y quería ser un español incontaminado. Conseguía hacer enfadar a la encantadora doña Lola, la mujer -además de secretaria y eje familiar- del doctor Marañón, diciendo que para él los extranjeros no eran propiamente personas. Añadía que se quería morir sin haber pisado el extranjero, porque la vida es demasiado corta como para malgastar el tiempo. Creo que lo consiguió. "

Carlos Sentís. MEMORIAS DE UN ESPECTADOR. (Ed. Destino, Barcelona 2007). Pag. 172.


Ed.DestinoImago001A









lunes, 28 de febrero de 2011

Galería de estampas


Como queriendo dar la razón a los agoreros del libro, leíamos el viernes sobre la posible desaparición (y van...) de la emblematica librería Fuentetaja en San Bernardo 35. Ni es la primera ni será la última pero le tenemos especial aprecio a su hermana pequeña dedicada al libro de lance; siempre a media luz, con sus estanterías de diseño y su pretendido aire new bohemian.

Mientras las librerías buscan la fórmula de la permanencia, las editoriales hacen lo propio y ya nos sorprendió hace unos meses la nueva colección de bolsillo de Alianza Editorial, que supone un aggiornamiento de la mítica colección en la que la impronta del gran Daniel Gil pesa demasiado. Los de ahora son más flexibles, pesan la mitad y no parecen desguazarse a la primera de cambio, pero por contra, las portadas no tienen la fuerza de aquellas que recordamos de hace por lo menos 30 años y de las que hay ejemplares que no se nos despintan de la memoria. Tardaríamos en saber que eso que hacía Daniel Gil es lo que ahora llaman "poesía visual" y aquí van tres ejemplos, alguno de lectura obligatoria en el colegio.
Para el que le parezca poco, puede consultar aquí la colección casi completa y jugar a ver cuantas recuerda de su infancia y primera juventud. Un dia llegará en que desaparezcan casi todos los ejemplares de la colección en papel, y todavía podremos consultar por aquí la versión digital. Es lo que tienen los kilobytes.





lunes, 21 de febrero de 2011

Les songes de la raison



Dedicar cuatro días al arte contemporáneo supone ir diferenciando, instintivamente, el Arte de las ocurrencias, de manera que para terminar conviene poner espacio de por medio. En concreto el que va de Ifema a Alcalá 31 donde nos encontramos con las fotografías de Yinka Shonibare (Londres 1962) que aunque pretende unas puestas en escena muy efectistas, nos quedamos siempre con las dos dimensiones.
En concreto destacamos la reinterpretación que nos hace del más conocido grabado de Goya adaptándolo, además, para los cinco continentes. Con estas fotografías, al senegalés nacido en Londres hay que reconocerle el mérito de cuestionar el conocido adagio dorsiano, pues el artista tiene tanto de respetuoso con a tradición como de evidente plagiario.
De arriba a abajo Africa, América, Europa, Asia y Australia (186 x 126 cm. c/u.). Hasta el 15 de mayo.







martes, 15 de febrero de 2011

Sería para ti, si me dejara Naturaleza




Sería para ti, si me dejara
Naturaleza, humildemente vario:
avemaría negra en tu rosario
o perla en tu collar, fúlgida y rara.

Sería el espejuelo de tu cara
y la holanda y la seda de tu armario
y todo lo que es tuyo, bueno y diario,
y el agua manantial, íntima y clara.

Y es tal y tanta mi melancolía,
que yo sería el viento que despeina
tus bucles leves y al rosal perdona...

Y aún bestia dócil para ti sería
trocado en fino palafrén de reina,
galgo de dama o sierpe de Madona.



Rafael Sánchez Mazas. HUMILDAD, publicado originalmente en el ABC de 4 de marzo de 1923 y antologado con leves variaciones en la página 89 de "Sonetos de un verano antiguo y otros poemas". Colección OCNOS, Barcelona 1971.

Leída la biografía de Rafael Sánchez Mazas, nos ha parecido exhumar éste soneto de entre las páginas de la hemeroteca. Más que palafrén y más que galgo, hoy nos imaginamos a Rafael -enamorado hasta el final como el Pedrito de Andía que siempre fue- como ese gato en el hombro.
La fotografía de Liliana a los 17 años, más ferlosia que nunca, procede del archivo familiar y se ha publicado gracias a don Enrique Ybarra.






lunes, 14 de febrero de 2011

Elogio del censor


Al hilo del centenario de Gonzalo Torrente Ballester, en la Biblioteca Nacional han pergeñado una simpática exposición donde entre teteras y bastones se muestra lo típico de estos casos; algunos manuscritos, unas primeras ediciones, las figuritas de algunos premios... En realidad, verdadera novedad sólo nos resulta la serie de fotografías que el gallego fue haciendo a lo largo de buena parte de su vida. Fotos en blanco y negro del entorno que le rodeaba, ya sean balcones de pueblo o prados bajo la niebla mañanera.

Pero lo más destacado, sin duda, ha sido encontrar tras el cristal de una vitrina el expediente que la censura emitió precisamente de la única novela que creo haber leído de Torrente,
La saga-fuga de J.B. y a pesar de lo que diga el censor yo creo que algo sí entendí del argumento y creo recordar que incluso me divirtió, pero de eso hace casi 20 años.
Al censor, ignoto funcionario que firma escuetamente como Martos, lo imagino diligente y cumplidor, probo padre de familia, probable pluriempleado y poco dado a andarse por las ramas. Ya quisiéramos que algunos críticos literarios cumplieran varios de esos requisitos. Yo propogo una antología de reseñas del Sr. Martos.


"Nº de Expediente 7227/72
Título: La saga-fuga de J.B.
Editorial: Destino

De todos los disparates que el lector que suscribe ha leído en este mundo, éste es el peor. Totalmente imposible de entender, la acción pasa en un pueblo imaginario, Castroforte de Baralla, donde hay lampreas, un Cuerpo santo que apareció en el agua, y una serie de locos que dicen muchos disparates. De cuando en cuando alguna cosa sexual, casi siempre disparatada como el resto, y alguna palabrota para seguir la actual corriente literaria.
El libro no merece ni la denegación ni la aprobación. La denegación no encontraría justificación, y la aprobación sería demasiado honor para tanto cretinismo e insensatez. Se propone se aplique el SILENCIO ADMINISTRATIVO.

Fdo. Martos".

La fotografía de Jorge Salvador es propiedad de Círculo de Lectores y la tomó en 1996 en la casa que GTB tenía en la Gran Vía de Salamanca. El retrato de mujer colgado en la librería es obra de Regino Pradillo, dibujado en París 1982 y que también está expuesto en la BNE.





miércoles, 9 de febrero de 2011

Verticalidad


Tenme, Señor, sobre la tierra dura
ardiente y vertical como una llama,
sea un arbol de luz que se derrama
en una inmensa voluntad de altura.

Que ésta mi corporal arquitectura
arda y crepite como seca rama
muriendo del ardor con que se inflama,
viniendo de la luz con que fulgura.

Formen mi alma y la tierra ángulo recto
-vertical viva, horizontal inerte-
cruce de lo perfecto e imperfecto.

Hállenme la pasión y el vicio fuerte
y sea yo de Ti, Señor, electo
ahora y en la hora de la muerte.

Guillermo Díaz-Plaja. INTIMIDAD, POESÍA. Ediciones de la Espada (Barcelona 1946).

La voluntad de altura la demostraba con su ejemplo, y su ardor era inflamado hasta el extremo de sacrificar la vida. Ejemplo de verticalidad, el homenaje a Matías Montero será esta tarde a las 20:30 en Álvarez de Mendizabal 70.






.

lunes, 7 de febrero de 2011

El silencio de Eros


En vista de como está la cartelera en los últimos años, la mejor ocasión para disfrutar de nuevo en una sala de cine (mudo, por cierto) la tenemos en la Filmoteca Española (Cine Doré) y esa ocasión nos la pintan con melena a lo garçon en el ciclo El silencio de Eros donde se están proyectando 16 películas de las que todas ellas tienen en común una incipiente sicalipsis aplicada al séptimo arte. Esa cierta sensualidad que siendo muda, le añade misterio o ese erotismo más o menos velado y en plan aprendizaje.
Entre todas ellas destacan los seis principales largometrajes que rodó la inconmensurable Louise Brooks (EE.UU. 1906-1985) de la que solo conocemos la mítica Pandora´s Box, pero eso ha bastado para mantenerla desde entonces en una hornacina a la altura de nuestra Conchita Montenegro. Para redondear el tópico del divismo del cine mudo, parece que también la pequeña Louise se castigaba queriendo ahogar en bourbon el olvido que trajo el sonoro. Pero como ella tuvo bastante, algo retuvo según se aprecia en las pocas fotografías que le conocemos de la última parte de su vida.
El programa completo del ciclo, se puede consultar en la web de la Filmoteca. La Caja de Pandora (1929) la pasan el sábado con acompañamiento al piano, restaurada, remasterizada y con todos los peregiles que la técnica digital permite. Y el cartel de aviso al público no es del cine Doré sino de algún otro de la Gran Vía madrileña (entonces Avenida de Rusia) que durante 1937 seguía proyectando sin reparar en obuses.