
No se si habrá -no lo creo- mejor modo de preparar una visita a Toledo que leyendo los Sonetos de Garcilaso de la Vega. A ese empeño llevo una semana dedicado, y a ratos muertos me sumerjo en la letra y el espíritu este romanticismo inocente ¿valga la redundancia?
Imagen: Soneto V. Obras de Garcilasso de la Vega con anotaciones de Fernando de Herrera. Sevilla 1580.
Con 20 años entra al servicio del Emperador y viaja por toda Europa a sus órdenes, lo que le pone en contacto con la lírica italiana, cuya influencia supondrá una revolución en la literatura castellana posterior.
Educado en la corte que tras la Edad Media se abre al Humanismo europeo que forma a los hijos de las élites, domina griego, latín, francés e italiano. Se dedica al estudio...en invierno, pues todo está supeditado a su condición de soldado.
Maestre de campo de Infantería, muere en Niza tras el temerario asalto de la fortaleza de Le Muy, donde había sido el primero en subir la escala de asalto. Le asiste en su muerte su amigo Francisco de Borja, y al enterarse de la noticia, el Emperador da orden de pasar a cuchillo a las tropas que resistieran la invasión.
En su testamento dejó escrito: "...encomiendo mi ánima a Dios Nuestro Señor para que a Él le plega e sea servido, cuando fuere su voluntad, de levar mi ánima a su gloria, donde los fieles cristianos deseamos ir y estar"
Imagen: Soneto V. Obras de Garcilasso de la Vega con anotaciones de Fernando de Herrera. Sevilla 1580.







